Esclavitud Moderna en la America Latina y Caribe

Texto coletivo Curso latino-americano de formação pastoral 2018

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Ana Julia, Yudalmis , Marina e Deobaldo

Todos estamos llamados a ser libres, todos a ser hijos y, cada uno de acuerdo con su responsabilidad, a luchar contra las formas modernas de esclavitud. Papa Francisco

INTRODUCCIÓN

Muchas han sido las investigaciones realizadas sobre las múltiples formas en las que se ha expresado la esclavitud a lo largo de la historia. Esta huella calificada como el genocidio más sangriento en el orden demográfico y cultural hoy se resignifica para mostrar una nueva cara, como expresión de violación de la dignidad y libertad humana.

Un análisis de la coyuntura actual nos muestra una disputa de sentidos y narrativas que se mueven básicamente en el ámbito cultural, expresados en  marcadas contradicciones raciales y religiosas que determinan un pensar y actuar que se concreta en diversas formas, una de ellas es la esclavitud moderna.

Conocer cuáles son las principales formas y causas de esclavitud moderna que afectan la América Latina, ha sido el principal objetivo del curso Latinoamericano de Formación Pastoral, haciendo un llamado a tomar conciencia de lo que acontece en nuestros países y estar prevenidos para denunciar, combatir y posicionar este tema, interpelando los tiempos que corren de desconstrucción de las conquistas logradas en el ámbito laboral a lo largo de la historia.

Una mirada a nuestro contexto da cuenta de como esta práctica afecta a las personas más vulnerables: mujeres, niñas y niños, jóvenes inmigrantes de la ciudad y el campo, siendo víctimas de jornadas exhaustivas, condiciones degradantes de trabajo, sufren asedio y amenazas.

La convocatoria a buscar preguntas generadoras de diálogo, nos ayudaran a identificar las tendencias de las problemáticas sociales, para una mejor proyección de nuestras acciones, observando la cotidianidad y viviendo nuestras utopías desde un paradigma ético, político y pedagógico liberador.

El neoliberalismo como fuente productora de desigualdades sociales, constituye una de las principales causas del trabajo análogo a esclavitud, es por ello que nuestra contribución debe estar definida en el posicionamiento dentro de las políticas públicas de los derechos civiles, económicos, políticos y sociales que todo ser humano necesita para vivir una vida digna y equitativa.

Este texto fue producido por los / las cursistas 2018, desde las anotaciones individuales y análisis de una comisión, en busca de cuotas y observaciones comunes de todo el grupo. Se constituye así un texto colectivo construido en la perspectiva de la metodología de la Educación Popular, que es parte integrante de los cursos del CESEEP.

CAUSAS DE LA ESCLAVITUD

Construir un argumento sólido sobre la forma como debe darse la solución de las problemáticas sociales que experimenta América Latina y el Caribe, tiene como fundamento el desarrollo de un contexto sociopolítico que, en ocasiones, prefiere la imitación de modelos exitosos de desarrollo que propician el sufrimiento del pueblo, a la construcción de un espacio de equidad social, que corresponda a particularidades y problemáticas de cada región. El Estado de bienestar latinoamericano y caribeños tiene saldos pendientes respecto a los grupos sociales excluidos.

La esclavitud es uno de los problemas sociales con mayor arraigo en la historia de la humanidad y es diversa de acuerdo a los contextos sociales. Desde la época del imperio Romano existen testimonios del comercio de esclavos para labores de diversa índole: trabajos físicos para la agricultura, la construcción, la carga, servidumbre con distintos oficios desde cocineros hasta trabajos sexuales.

Es indigno que en la actualidad, aunque los estados proclamen  la supuesta abolición de la esclavitud y exista la declaración internacional de los derechos humanos en 1948, subsistan  formas contemporáneas de esclavitud en el mundo, por ejemplo, enfocadas en el abuso de la infancia. Existen diversos organismos y movimientos en contra de los modos modernos del comercio de esclavos; no obstante, aún existen modos de forma clandestina. Es por ello que la difusión de la información en contra de la esclavitud  debe ser permanente y buscar un alcance en todos los círculos sociales a nivel global.

Trabajo esclavo es aquel que trata a las personas como cosas, los trabajadores sufren presiones y amenazas, tienen jornadas de trabajo muy extensas, las condiciones de trabajo son muy precarias, reciben salarios muy bajos y muchas veces no reciben ningún dinero porque son víctimas de la esclavitud por deudas, donde los humanos son privados de la libertad.  Es un proceso ilegal una mercaduría disfrazada de corta o larga duración, donde la dignidad es arrebatada a esas víctimas que son fuertemente discriminadas y descalificadas.

Todo fenómeno social encierra causas y consecuencias que repercuten en la dinámica de una sociedad. La esclavitud moderna tiene fundamentos económicos políticos y sociales que no se pueden desvincular del fenómeno de la desigualdad, las mayores víctimas de la esclavitud son afrodescendientes, pueblos originarios, inmigrantes, analfabetos, mujeres, niños, niñas, trabajadores asalariados de cualquier sector y muchas personas que se encuentran en situación de desventaja social y tienen el sueño de encontrar oportunidades de una vida mejor, la pobreza, el subdesarrollo y la exclusión, combinadas con la falta de acceso a la educación o con una realidad caracterizada por las escasas, por no decir inexistentes, oportunidades de trabajo.

Desafortunadamente el problema aún persiste en formas esclavizantes más enmascaradas y modernas como explotación sexual, trabajo forzoso, trabajo infantil, el tráfico de personas, entre otros. Las  guerras también propician que las cifras de esclavizados aumenten debido a que muchas personas son reclutadas sin recibir remuneración alguna y son obligados a matar.

El Sistema capitalista hegemónico que domina nuestra organización social, la implementación  de proyectos que generan el individualismo, una distribución desigual de los recursos, privatización de los recursos naturales, una marcada y visibilizada desigualdad social son factores que propician la esclavitud moderna, un tipo de vínculo social que se va a sustentar a partir de fuertes vínculos ideológicos y simbólicos, que tiene una relación perversa y dominante.

La esclavitud no es particular de una cultura o de una nación: es triste confirmar que se encuentra en varias regiones. Para denunciar algunas, podemos hablar de los niños y niñas que trabajan en las calles de distintos países en desarrollo y son explotados por adultos o niños mayores, quienes los privan de servicios de educación y salud, les dan un mínimo de paga con algo de alimento y precarias condiciones de vida.

Es alarmante conocer como las prácticas de explotación y esclavitud son naturalizadas en muchos ámbitos culturales, constituye un desafío para las sociedades actuales romper el silencio, hablar de la esclavitud, analizarla, condenarla y  promover programas de información y capacitación.

Los países latinoamericanos no deben luchar solo por lograr niveles de protección social aceptables, se deben formular una planeación estratégica que en total coherencia con la acción puedan erradicar la pobreza y lograr la igualdad social, el estado debería convertirse en un garante de las prestaciones para un nivel de vida digno desde lo espiritual y material.

 

TRABAJO ESCLAVO EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE.

Las esclavitudes no han sido abolidas, sino que ellas han sido transformadas,  ya que el sistema neoliberal le coloca un disfraz que no le deja ver y no le permite sentir al que la vive, pues la ubica en el siglo XXI como esclavitud moderna.

Haiti fue el primer país de la región de América central en abolir la esclavitud tradicional, sin embargo es el que tiene el mayor porcentaje de su población sometida a esclavitudes modernas; en su mayoría niños y niñas de familias pobres que son enviadas a trabajar con conocidos o familiares pudientes. Brasil fue el último país en abolir  la esclavitud legal, y continua con la esclavitud ilegal, teniendo aproximadamente 750 mil esclavos traídos de África. Desde entonces, las formas de esclavitud han sido invisibilizadas, pero ocurren hasta los tiempos actuales, especialmente con los migrantes (externos e internos).

Millones de personas son esclavizadas y colocadas en situación de explotación; son sometidas y no pueden negarse, siendo víctimas de fuertes amenazas, provocando altos niveles de violencia, en lo físico, psicológico y religioso, llegando hasta provocar la muerte. Otro de los impactos es la fábrica de marihuana y drogas que dejan atrapados las familias: jóvenes, niñas, niños y adultos. Las familias  pierden los valores humanos ya que el que realiza estas actividades es capaz de quitar del medio a cualquiera que le impida lograr su objetivo de venderla o consumirla.

Muchos de nuestros pueblos de Latinoamérica y del Caribe sufren la situación de la migración ya que son víctimas en sus países de fuerte esclavitud, de explotación y desempleo, llevando una vida de poca calidad humana, se ven en la obligación de trasladarse a otros lugares en busca de una mejor vida, exponiéndose al tráfico de redes mafiosas. En el ámbito de la explotación laboral vemos como los sembradores de caña de azúcar viven de una manera denigrante, con pocas posibilidades de una vida digna en los bateyes. Otra área de exploración se da con el sector de la moda, donde las costureras son explotadas al límite y pocas son las que consiguen la libertad y la autonomía, en especial las inmigrantes.

Lo mismo pasa con la industria de la construcción; los empleadores de países pobres le pagan un salario muy bajo lo sacan de sus países sin documentos que le permitan la estadía en el país extranjero, y luego de terminar la obra de construcción lo amenazan con llamar a inmigración y lo devuelven a su país sin el pago del salario.

Hablar del trabajo forzado de niñas y niños, y la manera como el sistema capitalista los explota hasta el punto de que no tienen tiempo, ni sentido, ni deseos de estudiar. En ámbito de la esclavitud doméstica vemos como algunos matrimonios están en una relación forzada o por conveniencia económica que lo atan en un ambiente familiar sin amor. Muchas mujeres y hombres para poder sustentar a su familia se ven obligadas a vender su cuerpo para poder llevar el pan de cada día a sus hogares.

Otras formas de esclavitud, más subjetiva y no menos graves, pueden ser vistas en el impacto que los medios provocan en hombres y mujeres, con modelo ideal de cuerpos y estilo de vida, esclavizándolos por el deseo de consumo, de competencia y de poder.

Habría tantos otros ejemplos, que no caben en este texto, pero todos ellos nos mueven a repensar los conceptos que dan base a nuestro trabajo, así como las acciones en busca de cambio.

 

CONCLUSIÓN

En América Latina y el Caribe es visible la existencia hoy, de los rangos y rastros dejados por la esclavitud. El trabajo esclavo continúa, porque el sistema capitalista vigente presupone esa servidumbre a bajo costo como apoyo a su desarrollo. Es una esclavitud perversa, pues esconde la realidad, conduciendo al ser humano a pésimas condiciones de trabajo, con salarios bajos, falta de vivienda decente, de energía, de escuelas de calidad, de agua potable, etc.

La esclavitud hoy adquiere nuevos contornos y exige de nosotros, militantes políticos, agentes sociales y de pastorales una visión crítica para la lectura de la realidad, así como instrumentos pedagógicos que nos permitan adoptar estrategias para la acción de resistencia y de búsqueda de caminos para dar fin al trabajo esclavo y cualquier otra forma que quiera arrebatar la dignidad de los seres humanos.

Este es uno de nuestros desafíos en la contemporaneidad: el de ayudar a crear caminos para la construcción de una sociedad justa y solidaria. Como afirma Fidel Castro Ruz: “Algo hay que hacer para salvar a la humanidad, otro mundo es posible”.

Las cuestiones planteadas por los cursistas 2018, muestran la preocupación por el avance del desmonte de derechos civiles, expresado en las leyes que son hechas por aquellos que tienen el poder económico o por aquellos que financian durante las campañas. En la mayoría de los países de América Latina y el Caribe tenemos leyes constitucionales que garantizan los derechos de las personas, sin embargo, se encuentran formas de burlar esta ley dejando a la deriva millones de personas, en la dependencia de trabajo en un modelo de esclavitud ilegal y, justificable ante el caos creado en los campos económico y político, naturalizando la explotación y dando continuidad a un sistema de esclavitud que aquí denominamos de esclavitud moderna.

Los estudios y el intercambio de saberes y experiencias de cada país presente en el curso nos califica para el trabajo social y pastoral y nos anima a continuar en las acciones de denuncia de la esclavitud en todas sus formas y de anuncio de un nuevo modo de vivir entre los humanos y de éstos con la naturaleza.

 

Texto elaborado por los participantes del Curso Latinoamericano de Formación Pastoral / 2018, del Centro Ecuménico de Servicios a la Evangelización y Educación Popular – CESEEP. La sistematización de los contenidos trabajados forma parte de la metodología del curso y es elaborada por una comisión que organiza las cuestiones y principales ideas de los demás participantes del curso: Jesus Rafael Ramón Quiroz Osório (México), Alejandro Moises Condoro e Máximo Uyardo Sullcany (Bolivia), Marcos Aparecido de Morais, Terezinha Manoel Martinho Pacheco (Guatemala), Perciliana das Dores Santana, José Alamiro Andrade da Silva e Marilde Arenhardt (Brasil).

 

2018-10-02T14:55:03+00:00

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